Max Verstappen dejó claro en Shanghai que, mientras la Fórmula 1 no se ponga más entretenida, él va a buscar la diversión por su cuenta. ¿La solución low cost al aburrimiento? Cambiar el simulador por una Nintendo Switch y pasar unas cuantas horas con Mario Kart. Sí, literal.
Mario Kart en vez del simulador
Tras el GP de Australia surgió el chiste fácil de que las carreras parecen una partida de Mario Kart, y Max no tardó en subirse al carro. Contó que sustituyó el tiempo de pista virtual por partidas reales en la consola, que las setas no le fueron mal y que las conchas azules le siguen dando trabajo. Bromas aparte, lo dijo en serio: el simulador ya no le basta para pasarlo bien al volante.
Planes para divertirse fuera de la F1
El piloto no está pensando en abandonar la categoría, pero sí en ampliar su menú de emociones. Quiere correr en el Nordschleife y aspira a disputar pruebas de endurance en Spa y, por qué no, las 24 Horas de Le Mans en los próximos años. Además, sigue con su propio equipo y con otros proyectos que considera "distracciones positivas".
En resumen, Verstappen disfruta trabajando con su equipo y con la gente de la división de motores, pero admite que, con la actual configuración técnica, conducir no le da el mismo placer que antes. No es que quiera largarse, es que quiere que la F1 vuelva a ser divertida.
Conversaciones con la FIA y la F1: mirando a 2027
No todo es consuelo en Mario Kart. Max confirmó que ya ha hablado con la FIA y con la organización de la F1 para intentar cambiar las cosas. Hay medidas que podrían aplicarse pronto, sobre todo si en el GP de China se vuelven a ver problemas ligados a la gestión energética, pero el objetivo más ambicioso es el paquete de 2027.
En palabras suyas, esperan que se introduzcan mejoras significativas en el corto plazo y que la gran revisión llegue en 2027. Es decir, intentos de parchear lo que no funciona ahora, y una reforma mayor a medio plazo.
¿Qué se puede sacar de todo esto?
- Verstappen no se va de la F1, pero quiere que la categoría recupere emoción.
- Mientras tanto, se entretiene con carreras en otros mundos: videojuegos, Nordschleife y resistencia.
- Hay conversaciones en marcha con FIA y F1; cambios pequeños podrían llegar pronto, y uno grande en 2027.
Al final, la foto es clara: un campeón que no renuncia, pero que está dispuesto a buscar alegría donde la encuentre. Y si eso implica pillar una Switch y practicar el tiro de conchas azules, pues bienvenida sea la competencia.