Una cita mundialista con sombras muy terrenales

Amnistía Internacional ha advertido de que el Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, conlleva riesgos graves para los derechos humanos de los millones de aficionados que acudirán al torneo. Según la organización, el campeonato se ha alejado de la promesa de ser un evento “seguro, libre e inclusivo”.

La denuncia señala tres frentes principales: deportaciones masivas, medidas de seguridad especialmente severas y detenciones arbitrarias. Nada como un gran acontecimiento deportivo para recordar que el espectáculo no siempre viene con garantías incluidas.

La advertencia llega mientras el torneo sigue perfilándose como una de las mayores citas deportivas del planeta, pero también como un escenario en el que las políticas migratorias y de seguridad pueden tener consecuencias directas para quienes viajan a verlo.