Primero fue un concurso de belleza para IAs. Luego, certámenes de música. Ahora llega el premio a la Personalidad de IA del Año, una competición que pretende transformar a los influencers virtuales de curiosidad viral en una industria con peso comercial.

Qué es y quién lo organiza

El certamen es una colaboración entre el estudio de IA generativa OpenArt y la plataforma de creadores con IA Fanvue, con apoyo de la empresa de voz sintética ElevenLabs. La competición empieza un lunes y se extiende por un mes. La idea oficial es celebrar el talento creativo detrás de los influencers de IA y reconocer su influencia cultural y comercial.

Premios y categorías

El bote total es de 20.000 dólares. El dinero se repartirá entre un ganador absoluto y varios ganadores por categorías:

  • Fitness
  • Estilo de vida
  • Comediante
  • Entretenimiento musical y de baile
  • Personalidad ficticia: dibujo animado, anime o fantasía

Los vencedores serán celebrados en un evento en mayo que los organizadores han comparado con unos "Oscars" para personalidades de IA.

Cómo participar

Para inscribirse es necesario crear el influencer de IA en la plataforma de OpenArt y enviar la candidatura en el formulario de inscripción. Los participantes deberán aportar sus identificadores en redes sociales, incluyendo TikTok, X, YouTube e Instagram, además de contar la historia del personaje, sus motivaciones y el detalle de trabajos de marca realizados con ese avatar.

Quién juzga y qué miran

El jurado incluye nombres como el guionista cómico ganador de 13 premios Emmy Gil Rief, los creadores del modelo de IA español Aitana Lopez, y Christopher “Topher” Townsend, conocido por proyectos controvertidos vinculados a música generada por IA. Según el documento de evaluación de los organizadores, las candidaturas se puntuarán en cuatro criterios:

  • Calidad
  • Influencia en redes
  • Atractivo para marcas
  • Inspiración y narrativa detrás del avatar

Entre los elementos concretos que se valorarán figuran la interacción fiable con seguidores, una apariencia consistente en distintos canales, detalles técnicos como tener el número correcto de dedos, y que exista una narrativa auténtica detrás del personaje.

Anónimos, pero con matices

Los organizadores decían que podían celebrar la obra sin forzar a su creador a aparecer públicamente. Eso generó cierta sorpresa, porque la competición premia la “autenticidad” de avatares que son de por sí ficticios. Más tarde, desde la agencia de relaciones públicas que colabora con Fanvue se aclaró que, para entrar, las inscripciones sí deben compartir datos personales con los organizadores, y que no se admitirán influencers u obras con contenido ofensivo.

Críticas y riesgos

El ecosistema de influencers de IA trae además problemas ya conocidos: dudas sobre la originalidad de los contenidos, posibles apropiaciones de la imagen de creadores reales, y la reproducción de los mismos sesgos que existen fuera de lo sintético. También han surgido casos de fraudes y perfiles extremistas que han aprovechado la relativa opacidad del medio, como raperos o personajes políticos fabricados por IA que han generado polémica.

Fanvue ya recibió críticas por su anterior concurso de belleza para IAs, que algunos describieron como una celebración de normas de belleza poco realistas o problemáticas.

Qué dicen los organizadores

Desde Fanvue defienden que los creadores siempre dejan algo de sí en los personajes que construyen, y animan a los participantes a aprovechar esa conexión personal. La competición trata de encajar en la economía de los influencers: personajes no totalmente reales que, no obstante, funcionan como versiones de autenticidad sintética en internet.

Actualización, 23 de marzo: se ha aclarado cómo se tratarán las solicitudes de anonimato y que las inscripciones requieren compartir datos personales con los organizadores.