Hagai Levi, director conocido por Scenes From a Marriage y The Affair, presentó su nueva serie Etty, basada en los diarios de Etty Hillesum. Si vas pensando en sombreros antiguos y decorados calcados de los años 40, mejor relájate: Levi decidió que la historia respirara en una Ámsterdam reconocible y moderna, aunque sin anclarla a una fecha exacta.

Una elección estética deliberada

La serie muestra ropa, edificios y tecnología que no pertenecen a los años 40. La protagonista aparece en vaqueros y conversaciones con lenguaje actual. Para Levi eso no es un artificio: pretende transmitir cómo vivían y sentían las personas de entonces, que para ellas su ciudad era contemporánea. Según el director, los diarios de Hillesum tienen una voz moderna y la adaptación debía mantener esa energía.

¿Por qué no una película de época?

Levi empezó pensando en cine, pero el proyecto evolucionó hasta convertirse en una miniserie de seis episodios. La decisión de no recrear solemnemente la época se intensificó tras los hechos del 7 de octubre de 2023. Para él, ciertas imágenes del presente hicieron que escenas del pasado se vieran de otra manera y reforzaron la idea de que algunos rasgos del horror histórico siguen presentes hoy.

De los diarios a la pantalla

Etty es para Levi un proyecto personal: llevaba años con los escritos de Etty Hillesum y paró temporalmente su acuerdo con HBO para poder hacerlo. Los diarios narran la vida de una joven judía neerlandesa, su agitada juventud, su análisis con Julius Spier y el desarrollo de una conciencia espiritual mientras la persecución se intensificaba. Spier, que llega a ser su amante, está interpretado por Sebastian Koch. Hillesum fue deportada a Auschwitz y asesinada.

Un impacto duradero

Levi cuenta que leyó los diarios por primera vez hace quince años, tras la recomendación de su terapeuta, y que le cambiaron la vida. El material le enseñó maneras de mantenerse autónomo frente a circunstancias difíciles, algo que quiso explorar en la serie.

Lenguajes, traducciones y energía

La serie se rueda en alemán y neerlandés, idiomas que Levi no domina. Para escribirla trabajó en inglés sencillo y contó con traductores y colaboradores que le ayudaron con el texto y la sonoridad. Su enfoque fue claro: no se trata de dominar cada palabra, sino de capturar la energía emocional de las escenas.

La actriz principal, Julia Windischbauer, es una novata austríaca que aprendió neerlandés durante cuatro meses para el papel. Levi dice que la eligió por esa luz interior que, según él, no se puede fingir.

Presentación y formato

Etty se emite en la cadena francesa Arte y la serie está siendo distribuida como una experiencia que también puede verse en salas de cine. Ya tuvo funciones en Tel Aviv y tiene proyecciones previstas en ciudades como París, Berlín y Ámsterdam. Levi insiste en que, aunque sea una serie, la siente más cercana al cine y cree que habla del presente y de señales de fascismo en distintos lugares.

Críticas sobre la representación del Holocausto

Levi criticó sin nombrar títulos concretos a quienes hacen proyectos del Holocausto demasiado anclados en la época y en la exhibición de la violencia sin preguntarse cómo esas historias se conectan con la vida actual. Menciona que le inspiró la película The Zone of Interest de Jonathan Glazer por su manera de abordar el tema.

La relación con Israel y la industria cultural

Hace casi una década que Levi no trabaja en Israel; desde entonces ha desarrollado su carrera en Europa y Estados Unidos. Antes del 7 de octubre fue detenido brevemente en una protesta contra las reformas judiciales promovidas por Benjamin Netanyahu. Desde su punto de vista, la industria cultural israelí atraviesa problemas graves debido a decisiones políticas que intentan condicionar la financiación y la autonomía artística.

Levi afirma que el gobierno está restringiendo apoyos a producciones que no coinciden con su línea ideológica y que la situación podría empeorar.

Sobre el boicot internacional

También habló sobre las iniciativas de boicot que apuntan a festivales, cines, cadenas y productoras vinculadas a Israel, y expresó su preocupación porque, según él, esas medidas están afectando a creadores israelíes que se oponen al régimen y apoyan la causa palestina. Insiste en que la mayor parte de los autores y cineastas así identificados están movilizados contra las políticas del gobierno y que un boicot masivo penaliza a quienes defienden posiciones críticas. Su mensaje es que la respuesta internacional debería ser más selectiva.

En el terreno público, Levi apoyó el tono del discurso de Glazer en los Oscar, que pedía no permitir que la memoria del Holocausto fuera utilizada de forma que desvincule el sufrimiento histórico de debates actuales.

En resumen

Etty es la apuesta personal de Hagai Levi por narrar los diarios de Etty Hillesum desde una perspectiva contemporánea. Más que recrear un pasado con precisión de museo, la serie busca conectar esa experiencia íntima con problemas y tensiones que, según su creador, siguen vigentes hoy. Al mismo tiempo, Levi utiliza el estreno para alertar sobre la situación de la industria cultural israelí y pedir que las sanciones externas se apliquen con criterio para no castigar a quienes luchan contra el propio régimen.