Un alto diplomático confirmó que Irán recibió un plan de 15 puntos enviado por Estados Unidos con la intención de acabar la guerra entre EE. UU., Israel e Irán. La reacción oficial de Teherán, según la fuente citada por Al Jazeera, fue tajante: la propuesta es "extremadamente maximalista e irracional" y "no es bonita ni siquiera en el papel".
Qué incluye, en líneas generales, la propuesta estadounidense
Funcionarios paquistaníes y egipcios que conocen el contenido describieron algunos puntos clave del paquete estadounidense:
- Alivio de sanciones en ciertos escenarios.
- Retroceso del programa nuclear iraní en algunos aspectos.
- Límites a la capacidad de misiles de Irán.
- Reapertura del Estrecho de Hormuz para la navegación comercial.
- Restricciones sobre el apoyo iraní a grupos armados en la región.
La respuesta iraní y su propio plan
La cadena estatal iraní en inglés citó a un funcionario anónimo que afirmó que Irán rechazó la propuesta estadounidense. El gobierno iraní dejó claro que pondrá punto final al conflicto cuando sus condiciones se cumplan.
La oferta alternativa de Irán, según esa fuente, tiene cinco puntos principales:
- Parar los asesinatos de funcionarios iraníes.
- Garantías de que no se lanzará otra guerra contra Irán.
- Reparaciones por los daños causados durante el conflicto.
- El fin de las hostilidades en general.
- El ejercicio de la soberanía iraní sobre el Estrecho de Hormuz.
Mediadores en movimiento
No ha habido conversaciones directas oficiales entre Irán y Estados Unidos desde que comenzó la guerra, según la misma fuente. En su lugar, mensajes y propuestas han circulado por medio de terceros. Pakistán confirmó que transmitió las demandas estadounidenses a Teherán, y los mediadores intentan organizar conversaciones presenciales, posiblemente tan pronto como este viernes, con Pakistán y Egipto como escenarios posibles.
Analistas subrayan por qué Pakistán aparece en el centro de la mediación: tiene una minoría chií y relaciones comerciales y fronterizas con Irán, pero también acuerdos de defensa y afinidad con países del Golfo. Además, su liderazgo militar mantiene canales con Washington. Todo esto, según los observadores, le da una posición singular para facilitar mensajes entre las partes.
Egipto dijo estar dispuesto a acoger reuniones que contribuyan a la desescalada y declaró su apoyo a la iniciativa de negociaciones propuesta por la administración estadounidense. Turquía, por su parte, aseguró haber estado transmitiendo mensajes entre Teherán y Washington.
Contexto militar que complica la diplomacia
La desconfianza de Irán hacia Estados Unidos no es nueva. Teherán recuerda ataques previos durante procesos de diálogo, incluida la ofensiva del 28 de febrero que dio inicio al conflicto actual, según reportes. La negativa iraní a la propuesta estadounidense llegó en un momento de creciente tensión militar: Israel lanzó ataques aéreos en la región de Teherán, Estados Unidos desplegó paracaidistas y más marines, y a su vez Irán intensificó ataques contra Israel y países del Golfo, uno de los cuales provocó un gran incendio en el aeropuerto internacional de Kuwait.
Funcionarios israelíes, que en muchos casos instaban a mantener la presión militar sobre Irán, dijeron estar sorprendidos por la remisión de un plan de alto el fuego desde Washington. Mientras tanto, los mediadores insisten en que la diplomacia debe seguir en marcha, aunque con negociadores cautelosos y condiciones opuestas sobre la mesa.
En resumen: EE. UU. presentó un paquete de 15 puntos para intentar cerrar el conflicto; Irán lo rechazó y ofreció un contraplano de cinco puntos. Pakistán, Egipto y Turquía están activos como intermediarios y buscan traducir los mensajes en conversaciones cara a cara, pero las acciones militares recientes complican cualquier avance rápido.