Una pelea por el podio con bastante más radio de lo habitual
Charles Leclerc terminó llevándose el tercer puesto en Suzuka tras un duelo muy apretado con George Russell por el último escalón del podio en el Gran Premio de Japón. La batalla llegó después de que ambos superaran a Lewis Hamilton tras la relanzada del coche de seguridad, porque al parecer un fin de semana no está completo sin algo de tráfico, tensión y mensajes en la radio.
Russell adelantó a Leclerc en la última chicane, pero el piloto de Ferrari respondió de inmediato y recuperó la posición en la curva 1 de la vuelta siguiente. Ese movimiento le permitió a Leclerc asegurar su segundo podio en tres carreras, un dato que en Maranello seguramente se recibió con bastante menos dramatismo del que suele acompañar a cualquier domingo de Fórmula 1.
El detalle curioso: instrucciones cruzadas por radio
Después de la carrera, Leclerc explicó que Mercedes intentó jugar con la información que llegaba por radio durante su pelea con Russell. Según contó, el ingeniero de Russell, Marcus Dudley, iba transmitiendo indicaciones que su propio ingeniero, Bryan Bozzi, le estaba trasladando al monegasco, aunque con un pequeño problema para Mercedes: Russell acababa haciendo justo lo contrario.
"En algunos momentos estuvo bastante ajustado, y además ellos fueron algo listos porque creo que su ingeniero le estaba diciendo cosas por la radio", explicó Leclerc ante los medios, entre ellos RacingNews365.
Leclerc añadió que Bozzi le iba informando de lo que Dudley comunicaba por radio, pero que Russell desobedecía esas instrucciones de forma sistemática.
"Mi ingeniero me decía lo que su ingeniero estaba diciendo por radio, pero él hacía lo contrario, y eso me puso bastante bajo presión".
El piloto de Ferrari detalló que llegó un punto en el que le avisaron de que Russell estaba siendo instruido para usar todo en la recta trasera, o quizá en la principal, y que, durante cuatro vueltas seguidas, el británico hizo exactamente lo opuesto.
Leclerc aseguró que entendió rápidamente el juego y pudo defenderse mejor. Aun así, admitió que hubo un momento en la última curva en el que Russell le sorprendió.
Un podio con matices
Pese a la tensión del duelo, Leclerc describió la carrera como entretenida. También reconoció que el coche de seguridad llegó en el momento menos oportuno para Ferrari.
Según su valoración, ese incidente no habría cambiado de forma importante el resultado final, pero sí complicó un poco la segunda tanda de carrera. Una pequeña molestia estratégica, que en Fórmula 1 suele traducirse en media carrera de gestos serios y muchas cuentas pendientes.