En la oficina de Arm en San José, Rene Haas se deja caer en un sofá con una pelota de baloncesto en la mano. No estaba cómodo con la foto, pero sí con la decisión que está liderando: por primera vez en la historia moderna de la empresa, Arm va a fabricar su propia CPU pensada para centros de datos.

De licenciar arquitecturas a construir silicio

Arm nació en el entorno de los primeros microprocesadores basados en la arquitectura RISC y, durante décadas, su negocio principal fue licenciar diseños a fabricantes como Apple, Samsung, Qualcomm o Amazon. Tras la compra por SoftBank en 2016 y el intento fallido de adquisición por parte de Nvidia en 2020, la compañía volvió a salir a bolsa con SoftBank manteniendo una participación mayoritaria.

Rene Haas, que llegó a Arm en 2013 procedente de Nvidia y asumió la dirección en 2022, insiste en que la empresa ha pasado de ser solo una firma de propiedad intelectual a ser una plataforma de cómputo. Y, según él, eso justifica construir productos físicos cuando benefician al ecosistema.

Qué es el Arm AGI CPU y para quién va

El nuevo chip se llama Arm AGI CPU. Sí, AGI como en inteligencia artificial general. Está diseñado para funcionar en centros de datos y, según Haas, sus primeros clientes incluyen a Meta, SK Hynix, Cisco, SAP y Cloudflare.

Características clave

  • Eficiencia energética: Arm reivindica que será una de las CPUs de servidor más eficientes del mercado, una virtud heredada de su experiencia en chips móviles.
  • Optimizado para agentes de IA: Haas destaca que, aun con la importancia de GPUs y aceleradores, muchas tareas de agentes requieren la flexibilidad del CPU.
  • Solución completa: Arm no solo vende el chip; ha trabajado con socios para ofrecer un diseño de servidor de referencia junto a fabricantes como Super Micro y Foxconn.

Quién fabrica y cómo lo distribuyen

La producción se encargará a TSMC. Arm también ha puesto en marcha equipos para gestionar aspectos operativos clásicos en la industria del silicio: volumen, rendimiento, rendimientos de producción y márgenes. Para eso han incorporado recursos y personal especializado.

Impacto sobre socios y competidores

Producir un chip propio no es inocuo. Arm espera que su CPU beneficie al ecosistema porque más software optimizado para Arm favorece a todos los que usen esa arquitectura. Aun así, Haas admite que el movimiento puede molestar a fabricantes tradicionales de CPUs, en particular Intel y AMD, porque compite directamente por cuota de mercado.

En cuanto a Nvidia, la relación es más compleja. Haas cree que tener buenas piezas tanto de Nvidia como de Arm puede coexistir, aunque reconoce que algunos socios muy integrados con sus propias soluciones seguirán usando sus chips internos.

Cuánto ha invertido Arm y cuál es la probabilidad de éxito

Arm ha añadido alrededor de 2.000 ingenieros a grupos que trabajan en diseño de back-end y subsistemas. El proyecto se apoya en lo que la compañía llama "compute subsystems", bloques de funcionalidad que ya han sido desplegados por otros socios en silicio real, lo que eleva la confianza en que la primera generación será competitiva.

Haas evita considerarlo un "apuesta total". Mantiene que, si bien este lanzamiento es importante, el negocio de licencias de IP de Arm sigue siendo sólido y seguirá siendo una pieza central de la compañía.

Tono y cultura bajo Haas

Haas habla de liderazgo como quien define el ambiente de la empresa. Cree en una cultura que favorezca el riesgo, el crecimiento audaz y la capacidad para fallar y aprender. Desde su llegada a Arm ha impulsado ese cambio de mentalidad, apoyado por la cercanía con SoftBank y su presidente Masayoshi Son, con quien mantiene comunicación frecuente.

Conclusión: por qué importa esto

Arm construye un camino nuevo para sí misma: pasar de ser el proveedor invisible de arquitecturas a presentarse como actor que entrega silicio optimizado para las necesidades actuales de la IA en centros de datos. Si funciona, acelerará la adopción de Arm en el centro de datos y removerá el equilibrio competitivo. Si falla, la compañía mantiene su negocio de licencias y experiencia técnica para pivotar. La jugada es grande, el objetivo claro y la tensión real entre socios y competidores.